¿Qué es el Bondage? Se denomina Bondage a una práctica sexual en la que se impide el movimiento de alguien mediante algún tipo de sujeción o de ataduras.

  Seguramente que hayas visto en alguna ocasión escenas o fotografías de Bondage, pero a pesar tener conocimiento de que existe y de que permanece en la imaginación y fantasía de muchas personas, esta práctica no siempre resulta socialmente aceptable.

 

Parece de locos pensar que esta práctica pueda tener algún tipo de beneficio para una relación sentimental, pero te invito a reflexionar sobre algunas de las que revelamos a continuación:

  • Libera de cualquier responsabilidad a la persona sometida y su función pasa únicamente a disfrutar de las sensaciones sin tener que cumplir sexualmente o tener que estar activo.
  • Refuerza la autoestima de la persona dominante ya que se
    siente capaz de controlar a su pareja y de hacer lo que le “apetezca”.
  • Favorece el flujo de adrenalina y euforia.

 

En una relación paritaria no siempre se consigue la relajación absoluta como consecuencia de estar más preocupado de que el otro disfrute que de relajarnos y sentir. Por ello, el Bondage puede favorecer la relajación y el placer y ser una alternativa más para escapar de la rutina en la intimidad y mejorar las relaciones sexuales.

El amarrar y someter a tu pareja puede realizarse de muchas formas, pero nos vamos a centrar en el Bondage suave y dulce, dando por hecho que existe atracción sexual con la pareja, complicidad y confianza entre ambos.

 

Te damos algunas ideas que te pueden guiar para la práctica de un dulce Bondage:

  • Inmovilizar a tu pareja: si nunca habéis practicado el Bondage lo mejor es que inmovilices a tu pareja con un pañuelo, una cinta, una corbata o algo suave ya que unas esposas pueden ser algo incómodas y pueden desconcentraros.
  • Vendar los ojos evita distracciones y permite concentrarse en lo que estás sintiendo con las caricias de tu pareja.
  • Relájate y deja que se ocupen de ti.
  • No te centres únicamente en la estimulación de los genitales, puedes acariciar otras partes del cuerpo, lamer, susurrar, etc.
  • Puede ocurrir que no te esté gustando la experiencia y quieras dejar de estar plenamente entregado/a a tu pareja. Por ello es conveniente que antes de iniciar la experiencia elijáis una palabra con la que su mención implique dejar la experiencia para otro momento.
  • Cambiar los roles puede haceros disfrutar de la experiencia.
  • Las sesiones de Bondage se pueden acordar previamente y así expresar lo que apetece hacer y lo que no.

 

Para disfrutar del Bondage hay que dejarse llevar y hacer lo que os apetezca en todo momento. Se puede innovar todo lo que se desee, pero son muy comunes ciertas posturas durante su práctica. Te sugerimos algunas a continuación:

  • Sometido: uno permanece atado de pies y manos sobre una superficie plana mientras el otro se coloca encima dándole la espalda. De esta manera se controla al que está colocado debajo y se puede llevar a cabo la penetración.
  • El misionero: uno permanece atado solo de manos sobre una superficie plana y enlaza con las piernas al que está colocado encima. De esta manera se favorece la penetración.
  • Cunnilingus: uno permanece atado mientras el otro actúa sobre la zona genital.

 

Algunas medidas de seguridad para el Bondage:

  • No aprietes demasiado los nudos.
  • No dejes a tu pareja sola mientras está atada.
  • Evita pasar una cuerda alrededor de su cuello.
  • Realiza sesiones de corta duración sobre todo si es tu primera vez.
  • Toda sesión de Bondage debe ser consentida por ambos y con límites.

 

Bondage, dulce Bondage

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