Hablar de sexo sigue siendo difícil. Cuando alguien lo menciona aparece en nuestra mente multitud de asociaciones contradictorias como la satisfacción, perversión, deseo, anti-deseo, etc. y en nuestra cara una sonrisa ladeada y una actitud distraída.

En la actualidad se ha observado un cambio de actitud en las personas y parece que son más abiertas a reconocer con normalidad las diferentes prácticas sexuales y se tiene más libertad a la hora de hablar de sexualidad. En esto ha podido influir la publicación de la novela y la película “50 Sombras de Grey” con la que se ha conseguido que muchas personas no se avergonzaran de leer en público una novela erótica y tampoco de mostrar sin tapujos su interés por la sensualidad y el erotismo.

Hoy en día la sexualidad está en todas partes, en la televisión, en las revistas, en el cine, en los libros de texto y aún así cuando tenemos la oportunidad de hablar de ello bajamos el tono de voz como si de algo malo estuviésemos hablando. El motivo de nuestro comportamiento quizás no sea por el tema en sí sino por cómo estamos acostumbrados a abordarlo y la conmoción que nos genera las palabras que se usan para mencionarlo.

Hay quién puede pensar que realmente la sexualidad es algo muy íntimo y por tanto la sonrisita que nos sale es fruto de esa privacidad que queremos mantener y la utilizamos como arma para desviar el tema de conversación. No queremos centramos en ese comportamiento si no en que parte de la población no está satisfecha sexualmente y no acude a un especialista por no hablar del tema y menos a que le den consejos para solucionarlo…

No tenemos que andar por las calles hablando de lo que hacemos o dejamos de hacer en nuestra relación de pareja, pero es importante que nos concentremos en mejorarla y cuidarla con el mismo empeño que con el que cuidamos nuestra figura. Innovar, probar cosas nuevas para no caer en la monotonía y sobretodo concienciarnos de que el sexo influye positivamente en nuestra felicidad ya que potencia nuestra autoestima y aporta muchos beneficios para la salud.

El sexo forma parte de la vida de todas las personas, florece de manera natural y es la única manera que tenemos de crear vidas. En torno a los 14 años el ser humano comienza a darle importancia a la sexualidad y una parte de nuestra energía se vuelve sexual y todo nuestro entorno habla de sexo, amor, desamor, insinuación… Por el contrario, a partir de los 45 años, la energía sexual que desbordamos anteriormente empieza a calmarse de manera tan natural como su despertar comenzando así una nueva etapa en nuestra sexualidad.

En InsinuArt hablamos de sexo de forma natural, con el respeto que merece y ponemos en vuestras manos las herramientas para mantenerlo vivo para estar feliz. No te olvides de que:

El sexo es una de las alegrías cotidianas más importante que ofrece la vida y por tanto que hay que cuidarlo.