A veces los mayores lujos se reservan para uno mismo

Como en todos los sectores hay unas marcas que se diferencian del resto por su calidad y diseño. Esto le ocurre a LELO, una firma de productos para la vida íntima de alta gama en el sector que fue creada en 2003 y que ha protagonizado una transformación radical en la manera de entender los masajeadores personales. Sus diseños, tecnología e innovación elevan al grado de lujo las sensaciones que provocan.

Su tecnología y sus diseños no tradicionales, alejados de toda representación de la anatomía sexual del cuerpo humano, se adoptan en la actualidad por muchos otros creadores de juguetes eróticos.

El catálogo de productos de LELO incluye objetos de placer, aceites y velas para masajes de primera calidad que se estructuran en las gamas Insignia&Luxe (con productos de placer más lujosos del mundo), Femme&Homme (con controles sencillos y potentes vibraciones) y Accesorios Sensuales.

LELO crece de forma extraordinaria en sus ventas anuales, disponen de infraestructuras propias para la fabricación de sus productos y se distribuyen en más de 40 mercados internacionales siendo Madrid una de las ciudades en las que tienen instalaciones.

En 2003 empezó su andadura con solo 10 personas en su sede situada en Estocolmo y ha ido creciendo gradualmente hasta el día de hoy en el que LELO cuenta con más de 600 empleados y ha llegado a convertirse en líder en la producción de juguetes sexuales de alta calidad y productos de estilo para la vida íntima.

En 2010 LELO amplió su catálogo con accesorios como esposas, corbatas y antifaces y un año más tarde LELO sacó al mercado aceites para masajes y velas, lanzó su propia línea de lencería de seda y dio a conocer una marca con diseños coloridos y más económica denominada PicoBong.

Con sus diseños sorprendentes, sin duda alguna la marca LELO ha conseguido convertir los juguetes eróticos en piezas de arte dignas de admiración, siendo difícil resistirse a tenerlas al menos una vez entre las manos.