Dicen que la experiencia es un grado en la vida y en lo que a la sexualidad se refiere, con los años distinguimos mejor lo que nos gusta y lo que no debido a que conocemos mejor nuestro cuerpo y el de nuestra pareja, tenemos más facilidad para comunicarnos con ella y por tanto tener una actividad amorosa más satisfactoria. Por ello, la madurez suele ser la mejor etapa sexual de la vida tanto del hombre como de la mujer.

 

Los cambios que se producen en los hombres y las mujeres entre los 40 y 50 años llevan a la sociedad a pensar que a partir de ésta edad nos convertimos en sexualmente inactivos o que si se mantienen relaciones, éstas no son satisfactorias pero esto no es así, la llegada de la menopausia y los primeros síntomas de la disfunción eréctil no tienen por qué ser un problema ya que los buenos resultados en la cama dependen más del estado de salud físico y mental, de sentirse a gusto con la pareja que de las limitaciones que impone la edad al cuerpo.

 

Cada una de las etapas de la vida sexual se viven y experimentan de diferente forma, ni de mejor ni de peor manera y siempre que se tiene una buena salud las prácticas sexuales no tienen por qué desaparecer.

 

Deja tabúes y complejos a un lado y considera la sexualidad como una fuente de salud y bienestar.

 

Es curioso conocer que a partir de los 40 tanto el hombre como la mujer suelen tener una vida sexual más atrevida y empiezan a experimentar actividades asociadas socialmente a lo prohibido ya que están más preocupados por disfrutar y de vivir experiencias nuevas que de la vergüenza en las nuevas prácticas o tabúes de las sociedad.

 

En la edad madura el sexo sigue siendo una forma de expresión de amor, cariño y complicidad entre ambos, al igual que lo era en etapas anteriores.

 

 

En InsinuArt queremos que disfrutes de la sexualidad con tu pareja a cualquier edad y que no te dejes influenciar por la sociedad. Pon atención a lo que tu cuerpo pide y escucha al de tu pareja sin poneros barreras.