Cuando nuestro ritmo cardiaco vuelve a la normalidad después de tener una pesadilla buscamos enseguida a alguien para contarle esa experiencia tan horrible que nos ha hecho sudar y despertarnos con un sobresalto. Lamentablemente no nos comportamos igual cuando tenemos un sueño erótico pero si lo hiciéramos y se lo contáramos a nuestra pareja seguro que le subía la moral y estaría dándole vueltas a lo mismo durante unas cuantas horas… y quién sabe… ¡¡a lo mejor hace tu sueño realidad!!

 

No cabe duda que en lo que a las fantasías sexuales se refiere, no existen límites y todo está permitido. Consisten en representar mentalmente, ya sea de forma consciente o inconsciente, nuestros deseos provocándonos una fuerte emoción o excitación. Nos puede ocurrir que dejemos volar nuestra imaginación tanto, que nos ruboricemos de nosotros mismos por alcanzar esos pensamientos… ¡pero tranquilo/a, las fantasías sexuales las tiene todo el mundo! Se pueden dar a cualquier edad sin embargo, los tabúes que existen en la sociedad reprimen esas ideas y decidimos no exponerlas o no ponerlas en práctica aun pudiendo ser beneficiosas para nuestra relación sexual ya que puede incrementar la libido o evitar la monotonía.

 

Se piensa que las mujeres no tienen fantasías sexuales o tienen menos que los hombres pero esto no es cierto. Experimentan tantas como los hombres lo que ocurre es que ellos hablan de ellas con menos pudor. Hoy en día parece que las mujeres las asumen y las comentan con absoluta normalidad.

En lo que sí nos diferenciamos es en que el tipo de fantasía varía según el sexo. Las mujeres, en general, sueñan con escenas románticas (besos, caricias, abrazos…) en la que su papel tiende a ser pasivo, practicar sexo en lugares inusuales, fantasear con situaciones en las que son objeto de deseo y algún caso relacionado con la sumisión o dominio. Lo usual en los hombres es fantasear con mantener sexo tres personas a la vez ya que ellos prefieren observar a ser observados.

 

Otro dato curioso es que la mayoría de los hombres desean que sus fantasías se pongan en práctica en la vida real mientras que las mujeres diferencian entre fantasía y deseo no queriendo que muchas de sus fantasías se conviertan en reales.

 

Si te estás planteando complacer la fantasía sexual de tu pareja y no sabes cómo empezar, te indicamos algunos consejos:

  • Lo primero que tendríais que hacer es comentar y hablar sin tabúes sobre la fantasías de ambos. Hablar juntos de la intimidad refleja que vuestra relación sexual es sana.
  • No todas las fantasías pueden hacerse realidad cuando tienes pareja por lo que es aconsejable adaptarlas con el fin de sentiros cómodos y evitar conflictos.
  • Asumir los roles con total naturalidad y divertíos con la experiencia.

 

¿Te habías parado alguna vez a pensar sobre ello? Esperamos que este post te haga reflexionar sobre el tema de hoy y que en nuestra tienda www.insinuart.com encuentres todo lo necesario para convertir tus deseos o fantasías sexuales en realidad.